Hace 2-3 años, los sistemas constructivos ligeros eran incipientes en el mercado local. Actualmente, la situación ha cambiado notablemente y existen varias alternativas para construir distintas del método tradicional.Entre dichas alternativas de las más utilizadas es la estructura formada por bloques de hormigón celular curado en autoclave (HCCA), un producto totalmente mineral, efectivo, muy liviano y ágil.

Se trata de un material compuesto de una mezcla de arena de sílice, cemento, cal, agua y un agente que determina la expansión de la masa por la formación de millones de burbujas de aire uniformemente distribuidas en la mezcla.

Cada vez más desarrollados gracias al aporte de maquinarias de nueva tecnología, el HCCA (hormigón celular curado en autoclave) se distingue por sus características, entre las que se pueden enumerar:

 

  • Reducción de tiempos de ejecución: para colocar un metro cuadrado se requieren aproximadamente 24 minutos. En el sistema tradicional, se necesitaría aproximadamente 1 hora.
  • Ligereza. Su bajo peso reduce la sobrecarga en estructuras y facilita su manipulación y ejecución.
  • De fácil acabado. No es necesario revoques gruesos y es posible cualquier tipo de acabado: revoque fino, revestimiento cementicio o plástico. Gracias a sus dimensiones precisas, no existe necesidad de revoque grueso ni de azotado hidrófugo.
  • Excelente aislante térmico y acústico. Según los especialistas, el aislamiento acústico es cuatro veces más que los sistemas tradicionales. Es siete veces más aislante que el bloque de concreto tradicional y cuatro que el ladrillo cerámico.
  • Impermeabilización. Sus microceldas no permiten que el agua penetre en su interior y genere humedades.
  • Elevada resistencia al fuego.
  • Precisión de corte. Se corta con serrucho. Rapidez y facilidad para realizar las canaletas de instalaciones.
  • Versátil. Ideal para todo tipo de construcciones, son compatibles para ser utilizados en conjunto con los sistemas tradicionales.