Claro está que la vivienda es un mercado que sufre constantes fluctuaciones del alquiler y de las hipotecas, especialmente en España. Barcelona, una de las potencias inmobiliarias del país, junto con Madrid, sufren hoy en día una subida constante y continuada del precio de sus alquileres.

Dicho arrendamiento, puede darse por diferentes motivos o factores: condición urbanizable o no urbanizable del terreno, que por tanto implica una burocracia muy exhaustiva de las administraciones públicas; tipo de ubicación en el que se pretende alquilar una vivienda; etc. Por si fuera poco, los metros cuadrados no son ya una línea roja entre lo que requiere menos coste y lo que más.

Hoy en día el ciudadano español, en concreto el barcelonés, puede pagar un alquiler superior a los 1.200 euros por un piso en Nou Barris no superior a los sesenta metros cuadrados, y por tanto, esto supone un estancamiento evidente del sector. 

Esta subida excesiva del alquiler no sólo se ha dado en Barcelona o Madrid, sinó también en comunidades autónomas como Asturias, donde ha subido un 2,6%; Baleares, con un 2,5% en el primer trimestre de 2019; y la subida general del precio de la viviendo en todo el territorio español, con un aumento del 3,2% en el primer trimestre.

Para aquellas y aquellos que esta gran subida del alquiler suponga un impedimento notorio, empresas como Home Center ofrecen otras soluciones al conflicto, ya que el sector de la prefabricación supone menos trámites burocráticos así como agilidad en la gestión de la hipoteca.

La propiedad es un tipo de ‘modus vivendi’ a la que gran parte de la sociedad se muestra reacia. A pesar de ello, existen empresas capaces de gestionar de manera negociada las exigencias del cliente, sin tener que adaptarse a la inflexibilidad del mercado inmobiliario